«Blonzing»: el maquillaje que combina colorete y bronceador, con el truco del sérum que Patricia Alonso recomienda para pieles maduras

📅 08/08/2026

¿Qué es el blonzing y por qué triunfa en verano?

El maquillaje estival apuesta por la ligereza y el acierto cromático. En este contexto, el blonzing se presenta como una de las opciones más inteligentes: fusiona el efecto saludable del colorete con la calidez del bronceador. El objetivo no es marcar ni afilar, sino lograr una piel descansada, con un punto tostado y una luminosidad natural.

Esta tendencia no es nueva, aunque su popularidad se ha disparado en los últimos meses. Responde a un gesto que muchas personas ya hacían de forma instintiva: unir el tono sonrosado de las mejillas con el color dorado que deja el sol. Marta Pons, maquilladora, lo explica con claridad: un producto intermedio entre bronzer y colorete, con un subtono rosa que nace al difuminarlo. Ese matiz aporta vitalidad sin caer en estridencias.

El resultado recuerda al de una jornada al aire libre, no al de una sesión de retoque. Esa es la clave de su éxito: da color sin pesadez, suaviza las facciones y deja un aspecto más jugoso que el contouring tradicional. En pleno verano, cuando queremos reducir capas, el blonzing se convierte en un aliado ideal para mirar al espejo y ver una piel con vida.

¿Por qué conviene cambiar de colorete en cada estación?

La piel no es la misma en enero que en julio. Aunque no tomemos el sol de forma deliberada, el rostro adquiere un tono más cálido y dorado. Por eso, los rosas fríos o los tonos pastel pueden quedarse apagados, e incluso chocar con el conjunto. Lo mejor es adaptar el colorete a esa nueva temperatura. Estos son los tonos que mejor funcionan en verano:

La maquilladora Cristina G. Nuevo, portavoz de Planet Skin, recomienda los rosas coral o melocotón para subtonos cálidos, ya que iluminan la tez sin adquirir tonos anaranjados. No se trata de abandonar el colorete de toda la vida, sino de reinterpretarlo con una pequeña dosis de bronceador.

Cómo aplicar el blonzing paso a paso

La colocación ideal

La ubicación del producto determina si el blonzing suma o resta. Lo más favorecedor es llevar la mezcla a la parte alta del pómulo y difuminar hacia la sien, evitando concentrar color cerca de la nariz. La marca de pinceles Spectrum ofrece una guía muy útil:

"Usa la parte de arriba de tu oreja como guía y difumina tu blonze con movimientos circulares y a toques para una aplicación perfecta."

Unifica sin dejar rastro

Después de trabajar el pómulo, se puede aprovechar el residuo de la brocha o de los dedos para extender un velo sutil por el puente nasal, la frente o el nacimiento del cabello. Este gesto integra el color y evita que se vea como una mancha aislada. En pieles maduras, la regla de oro es trabajar con capas finas, porque siempre es más sencillo añadir que rebajar.

Sellado sin recargar

Los productos en crema necesitan ser fijados. La experta Sylvia Ruiz, creadora de contenido, sentencia que aplicar un polvo por encima aumenta la pigmentación y la duración. Unos polvos translúcidos de maquillaje son perfectos para sellar el blonzing sin arruinar su acabado satinado. Eso sí, hay que evitar los brillos evidentes para que sume luz sin marcar líneas de expresión.

El truco del sérum para pieles maduras

Con el tiempo, la piel pierde parte de su luminosidad natural y los maquillajes mates tienden a marcar arrugas o pliegues. Por ese motivo, las fórmulas cremosas, líquidas o en bálsamo se convierten en la mejor elección. Patricia Alonso, maquilladora oficial de Perricone MD, aporta un consejo especialmente útil:

"Hay un truco que me gusta siempre poner en práctica cuando me toca maquillar a una mujer madura y es mezclar cada producto que va sobre la piel, desde la base hasta el colorete o el bronceador, con unas gotitas de sérum."

Este método hace que la textura sea más fluida, que el maquillaje se funda con la piel y que el acabado luzca hidratado y natural. Además, evita la sensación de pesadez y mejora la duración. Una buena forma de probarlo es utilizando un sérum facial hidratante de textura ligera, que se absorba rápido y sirva como base para el resto de productos.

El blonzing como gesto de estilo

Uno de los grandes atractivos de esta técnica es su flexibilidad. No requiere un producto específico ni una combinación universal. Basta con observar qué tono tiene la piel durante los meses cálidos y elegir el colorete en consecuencia. Un rosa frío puede transformarse en un matiz más tostado si se mezcla con un bronceador cremoso.

La maquilladora Paula Aroca, portavoz de Druni, sugiere llevar el mismo tono también a los párpados y los labios. Este efecto monocromático unifica el rostro, aporta un acabado profesional y refuerza la sensación de naturalidad. El truco consiste en no marcar demasiado y dejar que el color hable por sí solo.

El blonzing no es una receta cerrada, sino una filosofía que pone la piel por delante de la técnica. Menos escultura y más buena cara: esa es la idea que triunfa en los maquillajes actuales. Con productos cremosos, un buen difuminado y el apoyo de un sérum, cualquier mujer puede lucir este verano un rostro radiante, cálido y descansado. Si además se utilizan las herramientas adecuadas, como unas brochas de maquillaje profesionales, el resultado estará garantizado.

«Blonzing»: el maquillaje que combina colorete y bronceador, con el truco del sérum que Patricia Alonso recomienda para pieles maduras

Contenido original en https://www.telva.com/belleza/maquillaje/2026/08/06/6a70876002136e24158b458b.html

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